martes, 17 de enero de 2017

HISTORIA NATURAL ( LIBROS I - XVI ), por PLINIO EL VIEJO











 















EL INCENDIO DE ROMA



Para construir Roma se necesitaron muchos sabios y ciudadanos, pero para destruirla sólo se necesitó un psicópata y su locura.




ARTEMIDORO DICE SOBRE FRECUENTAR LAS RAMERAS ROMANAS


 

"Tener relaciones sexuales con una mujer que trabaja como puta en un burdel, supone solamente una deshonra de poca gravedad y muy poco gasto».  






PLAUTO DESCRIBE CÓMO LAS PROSTITUTAS SE CONGREGABAN EN EL TEMPLO DE VENUS



 Ahora, la zona del altar está abarrotada. Seguro que no querrás andar por ahí, entre todas esas putas que se exhiben, juguetes de molineros, y el resto de rameras, miserables, mugrientas e indecentes esclavas, que apestan a prostíbulo y a su oficio, sentadas en sillas y bancos insinuándose, criaturas con las que ningún hombre libre pensó jamás tener contacto, y no digamos casarse, fulanas baratas de la peor especie.



MARCO PORCIO LATRÓN

Marco Porcio Latrón (Corduba, 58 - 4 a. C.), rétor hispanorromano, el más importante de su época.
 
Nacido en Tarraco (Tarragona) o, según otros, en Corduba (Córdoba), fue, según las Controversias de Séneca el Rétor, quien trazó su semblanza, un gran trabajador y capaz de improvisar sobre cualquier tema apoyándose en una serie de lugares comunes, a que recurría en un momento dado. Muy joven aún marchó a Roma, donde abrió escuela de declamación a la que acudieron Ovidio, Floro, Fulvio Esparso, Abronio Silo... Lo admiraron sus contemporáneos y le amaron sus discípulos. Quintiliano le apellidó Primus clari nomines professor (Int. Orat. X, 5, 18), y Plinio el Viejo Clarus inter magistros dicendi (Hist. Nat. XX, 14, 57). El mismo Plinio afirma que le tenían tal adoración sus discípulos que, hasta por imitar la palidez de su semblante, bebían el carminum silvestre. Su estilo era vehemente, conciso y austero. Según San Jerónimo, "exasperado por unas pertinaces cuartanas que padecía, se quitó la vida en el año 3, a los cincuenta y cinco años de edad"..
 
Se conservan fragmentos de él en las Controversias y en las Suasorias de Séneca el Rétor. Pero estima la crítica que son apócrifas las Declamationes que se le atribuyen y que da como auténticas José Amador de los Ríos.